38 años después de su fundación, Rosareiro decide rediseñar su logo, avanzar en su imagen de marca, y para llevarlo a cabo encargan el proyecto, en la primavera del 2011, al diseñador de Vigo Rafa Cáccamo.
Las premisas se resumen en una labor de regeneración pero respetando e intentando conservar o vinculándose a la imagen anterior.

El problema a resolver consistió en como desvincularse de su antiguo error de planteamiento de su anterior logo: Rosareiro utilizó como logo la estrella del frío, en color azul, con la letra inicial R en su interior y de color rojo.
Esto conlleva un posicionamiento contraproducente: Rosareiro vende frío industrial y comercial pero también procesos industriales para alimentación, pesaje industrial, equipamiento de hostelería y colectividades, lavandería industrial, decoración e interiorismo, cocina central y acero.
Tras varias reuniones se llegó a la conclusión de que el único vinculo real que existía con la anterior imagen era la letra R. La estrella del frío, además de ser un lugar común, restringía la comunicación a un único sector.
Con este punto de encuentro como inicio, la R se fue depurando hasta ser la que que es: la misma R de Rosareiro del principio pero traída al 2011, en solitario y como única variable su color: del azul marino Blue 072 pasamos al azul acero.
La R se convirtió en anagrama y la tipografía de Rosareiro se actualizó a una Helvética bold.

Para diferenciar las divisiones comerciales entre si se utilizó el color: Azul acero para comunicaciones corporativas, marrón para equipamientos, verde lima para lavandería, rojo para cocina y azul cyan para frío y climatización.

El resultado es que hoy Rosareiro sigue siendo quien era para sus clientes pero con su renovada identidad corporativa tiene la puerta abierta al futuro.