Estos días Microsoft ha demostrado su total confianza en los criterios de la diseñadora y socia de Pentagram Paula Scher al hacer pública la polémica nueva imagen de marca de su próximo y más preciado producto: el sistema operativo Windows 8.

Tras una aventura gráfica de varios años, comenzada en 1985, en los que el diseño de la marca Microsoft Windows fue derivando de capricho gráfico en capricho gráfico conforme se actualizaban las diferentes versiones del popular sistema operativo, tuvo que ser la diseñadora norteamericana la que pusiera un poco de orden entre tanto cachivache gráfico y horterada visual.

Como muy bien apuntó Paula Scher en la primera reunión con Microsoft —Si vuestro nombre es Windows, ¿por qué la imagen es una bandera?

Sobran ejemplos de empresas que ponen el diseño de su imagen de marca en manos de personas que se equivocan con sus propuestas, generalmente defendidas con sólidos argumentos, y no logran valorar el alcance del error hasta que aparece un profesional lo suficientemente lúcido como para reorientar el diseño defectuoso.
Y ahora ¿cuántos usuarios aficionados al diseño no alzarán su voz indignados para opinar que este logotipo no tiene color, no tiene gracia, no es nada vistoso, no es original, es una equivocación, demasiado simple, parece más antiguo, menuda letra, prefería el anterior o qué aburrido es? tan habituados como están a una interfaz abarrotada de imágenes con degradados, transparencias y vistosos juegos de capas que dan el pego y abren el ojo de cualquiera.

Pentagram ha solucionado una vez más, con autoridad y eficacia, un proyecto farragoso de alcance internacional a través de una de sus mejores diseñadoras: Paula Scher, la cuál comenzó el diseño como debe comenzarse siempre: con una pregunta.

El resultado, por todos conocido, es un ejemplo de cordura que ha evitado cualquier implicación facilona de fuegos artificiales que tan satisfecha dejaría a la mayoría: una ventana en perspectiva que evoca los comienzos de la marca y que refleja el lenguaje de diseño Metro desarrollado por Microsoft para sus productos, gráficos e interfaces.
Como decía Manquiña en Airbag — el concepto es el concepto.